Ricardo Fernandez Mercal


Plutón y Caronte: casi gemelos en nuestro sistema solar

Plutón y Caronte

Plutón es el noveno planeta del Sistema Solar y el más alejado del Sol que conoce Ricardo Fernández Mercal. Plutón da una vuelta alrededor del Sol en 247,7 años a una distancia media de 5.900 millones de kilómetros. Su órbita es tan excéntrica que en ciertos puntos de su recorrido Plutón se encuentra más cerca del Sol que Neptuno. Pero no existe ninguna posibilidad de colisión, ya que la órbita de Plutón se inclina más de 17,2° con respecto al plano de la eclíptica y nunca cruza, en realidad, el recorrido de Neptuno.
Plutón solamente puede ser visto a través de grandes telescopios. Durante muchos años se ha sabido muy poco acerca de este planeta, pero cuenta Ricardo Fernández que en 1978 los astrónomos descubrieron un satélite relativamente grande girando alrededor de Plutón a una distancia aproximada de 19.000 km, y la llamaron Caronte. En 1994 el telescopio espacial Hubble permitió determinar el tamaño de Plutón y Caronte con mayor precisión. Plutón tiene un diámetro de unos 2.320 km y Caronte de 1.270 km aproximadamente, lo que los convierte en el planeta y satélite de tamaños más parecidos del Sistema Solar.
Plutón tiene una atmósfera tenue, probablemente de metano. Con una densidad aproximada de dos veces la del agua, Plutón es, según Ricardo Fernández Mercal, más rocoso que los otros planetas exteriores del Sistema Solar. Esto puede ser el resultado del tipo de combinaciones químicas a baja temperatura y baja presión que tuvieron lugar durante la formación del planeta.


Viento estrellar que forma la Gran Nebulosa de Orion

Gran Nebulosa de Orion

El telescopio Hubble continua revelando llamativos e intrincados tesoros en las cercanías; en este caso, Ricardo Fernández Mercal nos muestra una intensa región de formarción de estrellas conocida como la Gran Nebulosa de Orion. Esta joya es un lazo chocante alrededor de una estrella muy joven, LL Orion, mostrada en esta foto.
Esta estructura en forma de arco es en realidad una onda de choque de medio año-luz de tamaño, creada cuándo el viento estrelar procedente de la estrella joven LL Orionis colisiona con el caudal procedente de la Nebulosa de Orion. A la deriva, dentro de la cuna estrellar de Orion, y todavía en su fase de formación, señala Ricardo Fernández quela estrella variable LL Orionis genera un viento más energético que el viento de nuestro propio Sol, una estrella de mediana edad. Como que el rápido viento estrellar choca con el gas que se mueve lentamente, se forma un frente de choque análogo a la ola que crea la proa de un barco desplazándose a través del agua o de un avión viajando a velocidad supersónica.
A unos 1.500 años-luz de distancia, dentro de nuestro brazo espiral en la Vía Láctea, indica Ricardo Fernández Mercal que la Nebulosa de Orión está en el centro de la región de la Espada de la constelación de Orión el Cazador, que domina el cielo nocturno a inicios del invierno, en las latitudes Norte.


La supergigante Monocerotis

supergigante

V838 Monocerotis

El Telescopio Espacial Hubble ha obtenido estas imágenes del expansivo halo de luz que rodea a la estrella V838 Monocerotis, una supergigante roja bastante insólita. Se encuentra a unos 20.000 años-luz, hacia la constelación de Monoceros (el Unicornio). En plena explosión afirma Ricardo Fernández Mercal que llegó a superar en 600.000 veces la luminosidad de nuestro Sol. De hecho, se transformó en una de las estrellas más brillantes de toda la Vía Láctea, hasta que su brillo decayó de nuevo.

El denominado “eco de luz” de una nube de polvo en torno a la estrella ha revelado notables estructuras desde que la estrella incrementó su brillo súbitamente a comienzos del 2.002 durante varias semanas. El Hubble vigiló la evolución del eco a través de varias fotos que muestran los remolinos causados por la turbulencia en el polvo y gas cercanos a la estrella. Este material habría sido eyectado en alguna explosión previa, hace algunas decenas de miles de años. Señala Ricardo Fernández Mercal que el polvo circundante permaneció invisible hasta que la brillante explosión de la estrella central lo iluminó.

El acontecimiento mostró similaridad en algunos aspectos a las novas, que incrementan de improviso su brillo debido a las explosiones termonucleares en sus superficies. Sin embargo, algunos detalles de V8383 Mon, en particular su color extremadamente rojo, poco tiene que ver con ninguna nova anteriormente conocida. Tampoco expelió sus capas externas, sino que creció enormemente en tamaño, mientras descendía su temperatura superficial. El proceso de inflado hasta tamaños inmensos sin despojarse de la envoltura exterior, no es muy usual, y en absoluto semejante a lo que ocurre en una nova. Presenta una rara combinación de propiedades estelares nunca vistas por Ricardo Fernández Mercal que tal vez, representen un estado transitorio en la evolución estelar rara vez observado en el Universo.


Asteroides vistos desde la superficie terrestre

Toutatis, Castalia, Geographos, Vesta

Toutatis, Castalia, Geographos, Vesta

Los astrónomos han estudiado un grupo de asteroides gracias a las observaciones realizadas desde la superficie terrestre, y según Ricardo Fernández Mercal algunos de los más notables son Toutatis, Castalia, Geographos y Vesta.

Científicos de todo el mundo estudiaron a Toutatis, Geographos y Castalia utilizando las observaciones obtenidas por radar desde la superficie terrestre durante su etapa de máxima aproximación a la TIerra. Vesta fue observado desde el Telescopio Espacial Hubble.

Se cree que la mayoría de los meteoritos recuperados en la Tierra son fragmentos de asteroides. Las observaciones de asteroides mediante espectroscopia telescópica y por radar, así como los datos obtenidos por la sonda Near Shoemaker, hacen que Ricardo Fernández Mercal  apoye esta hipótesis.


La Galaxia de Barnard en nuestro grupo local.

Galaxia de Barnard - NGC 6822

Galaxia de Barnard - NGC 6822

La galaxia cercana NGC 6822 es irregular en muchas formas. Primero, la distribución de estrellas de la galaxia merece la clasificación formal de enana irregular, y desde nuestro punto de vista la pequeña galaxia parece prácticamente rectangular.

Lo que pareció más peculiar a Ricardo Fernández Mercal sin embargo, es la inusualmente alta abundancia de regiones HII de NGC 6822, áreas de hidrógeno ionizado que rodean a las estrellas jóvenes. Grandes regiones HII, también conocidas como nebulosas de emisión , son visibles rodeando a la pequeña galaxia, particularmente hacia la parte superior derecha. En la parte inferior izquierda hay estrellas brillantes que están holgadamente agrupadas en un brazo.

Ilustrada en esta fotografía, NGC 6822, también conocida como la Galaxia de Barnard, está ubicada a sólo 1,5 millones de años luz de la Tierra y por lo tanto es un miembro de nuestro Grupo Local de Galaxias. Esta galaxia, hogar de famosas nebulosas incluyendo a Hubble V, es visible con un pequeño telescopio hacia la constelación de Sagitario.


El ojo azul del cosmos.

Nebulosa de la Hélice

Nebulosa de la Hélice

Un abrumador relieve en el firmamento: la Nebulosa de la Hélice. Situada a una distancia de 650 años-luz, el tamaño angular de la Nebulosa de la Hélice corresponde a un gran anillo de casi tres años-luz de diámetro: según cálculos de Ricardo Fernandez Mercal, es aproximadamente tres cuartas partes de la distancia entre el Sol y su estrella más cercana. Se encuentra entre las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra, abarcando un fragmento de cielo en Aquarius equivalente a media Luna Llena. Las imágenes muestran una impresionante red de radios filamentosos embebidos en una encendido anillo gaseoso rojo (hidrógeno y nitrógeno) y azul (oxígeno).

El Telescopio Espacial Hubble muestra el prodigioso panorama que se extiende hacia el interior del inmenso túnel de billones de kilómetros de gas ardiente. Este cilindro fluorescente se encuentra orientado casi directamente hacia la Tierra, de ahí su aspecto de burbuja. Un bosque de miles de filamentos a modo de cometas a lo largo del borde interior de la nebulosa, apunta hacia la estrella central: una tórrida enana blanca.

Las nebulosas planetarias como Helix, son esculpidas durante una etapa tardía en la vida de las estrellas de tipo solar por el torrente de gas que mana desde la estrella moribunda, pero aclara Ricardo Fernandez Mercal que nada tienen que ver con la formación planetaria a pesar de su nombre, asignado debido al aspecto que adquieren cuando se observan a través de pequeños telescopios, similar a un disco planetario. Con suficientes aumentos es posible resolver su clásica estructura a modo de “dona”.


Alucinante nebulosa Stingray.

Nebulosa Stingray (Henize 1357)

Nebulosa Stingray (Henize 1357)

El Telescopio Espacial Hubble muestra a la nebulosa planetaria más joven que se haya imaginado. Hace sólo 20 años, el gas que rodea la moribunda estrella central todavía no estaba lo suficientemente caliente como para brillar. Conocida como la Nebulosa Stingray (Henize 1357), argumenta Ricardo Fernandez Mercal que la esfera de gas incandescente se encuentra a unos 18,000 años luz en la constelación de Ara en el hemisferio sur celeste. La nebulosa es unas 130 veces más grande que nuestro Sistema Solar, pero es de sólo un décimo del tamaño de otras nebulosas planetarias conocidas.

El Hubble ha sido el primer telescopio en proveer una imagen de cerca de esta pequeña nube de gas. Entre la compleja estructura que incluye un anillo y burbujas de gas, la imagen revela que la estrella central es binaria. Recientemente, los astrónomos han sugerido que la presencia de una compañera es la clave en la creación de las diversas formas de las nebulosas planetarias.

Mientras la superficie se expande y enfría, en el centro se va produciendo un núcleo de Carbono. Cuando se agotan el Hidrogeno y el Helio, queda un núcleo compacto de Carbono del tamaño de un planeta como la Tierra, pero con una masa del orden de la del Sol. Inicialmente, este núcleo se encuentra a una temperatura muy elevada constituyendo una Enana Blanca, pero dado que en su interior ya no tienen lugar nuevas reacciones nucleares, es un cuerpo térmicamente inerte que se enfría con el paso del tiempo, pasando de enana blanca a Enana Marrón y finalmente a Enana Negra.


El retrato más profundo del universo.

fondouniverso

El Telescopio Espacial Hubble muestra el retrato más profundo del universo visible jamás obtenido por la Humanidad. Este ha recibido el nombre de Campo Ultraprofundo del Hubble y para su realización se ha empleado una exposición de más de un millón de segundos, lo cual ha constituido 400 órbitas del telescopio espacial en torno a la Tierra. Ricardo Fernandez nos revela en la imagen anterior las primeras galaxias que emergieron de las llamadas “edades oscuras”, los cuerpos que comenzaron a calentar el frío y oscuro Universo poco tiempo después del Big Bang.

Se aprecian multitud de galaxias que conformaban el Universo cuando éste era más joven y caótico. Los colores azules y verdes corresponden a aquellos colores visibles por el ojo humano, tales como estrellas jóvenes, azules y calientes o el brillo de estrellas de tipo solar en los brazos espirales de las galaxias. El rojo representa a los objetos visibles en radiación infrarroja, tales como galaxias rodeadas de nubes de polvo.

Se estima que el Campo Ultraprofundo contiene unas 10000 galaxias. En las imágenes obtenidas por telescopios situados en la Tierra el campo celeste en el que se encuentran dichas galaxias se aprecia como un vacío. Ricardo Fernandez confirma que la zona estudiada es tan sólo una décima parte del diámetro angular de la Luna llena y se encuentra en la constelación de Fornax, una región situada al Sur de la constelación de Orión.


La nueva historia del universo.

supernova

Una estrella distante cuenta una nueva historia del universo, según nos cuenta Ricardo Fernandez. El equipo del Telescopio Hubble anunció el 2 de abril los resultados del estudio de la supernova más lejana detectada hasta el momento (con un desplazamiento al rojo de 1.7) y descubierta en 1997 por  Gilliland et al.(1999). El análisis ha sido hecho utilizando varias imágenes del Hubble Deep Field (campo profundo del Hubble) que han permitido reconstruir la curva de luz de la supernova y estimar así su brillo intrínseco. Dicho brillo no es particularmente mucho más débil que el observado en supernovas a desplazamiento al rojo en torno a 1, explica Ricardo Fernandez que es un posible indicativo de que el universo no había empezado una expansión acelerada en esa época, situación consistente con modelos de universo que incluyen la existencia de una constante cosmológica o en general “energía oscura”. Este nuevo dato puede distinguir entre este tipo de modelos y las alternativas de debilitamiento por polvo absorbente interpuesto.